Un sello rojo seguro vincula tu obra a un registro permanente, firmado digitalmente por ti. Los coleccionistas acercan el móvil al sello para verificar tu firma y ver el registro archivado. Sin necesidad de app.
Pensado para durar más que tú, tu web y ArtFirma.
Sin suscripción.
Sin comisión sobre las ventas.
Los datos de tus clientes son solo tuyos.
¿Qué es ArtFirma? · Para quién · Quiénes somos
Tú, como artista, galería o heredero, autorizas las obras. La clave privada de firma se queda solo contigo. Solo tú puedes firmar la obra, con una clave que nunca sale de tus manos.
La etiqueta digital se vincula a un registro firmado concreto. Una vez registrado, no se puede modificar. El código del chip cambia cada vez que se escanea, así que una copia se delata.
El registro se conserva en un archivo público independiente, más allá de tu web. Tus herederos no tendrán que mantener ninguna suscripción. La comprobación funciona desde cualquier copia de esta página, incluso sin conexión.
El sistema no pide ni recoge datos de clientes, ni realiza ningún tipo de rastreo. El registro público aporta un legado a la obra, nada más.